miércoles, 2 de enero de 2008

Frase del día 2 de enero de 2008


Una de las lecciones más claras de la historia, incluida la historia reciente, es que los derechos no son graciosamente concedidos, sino conquistados.


Noam Chomsky

1928-. Lingüista estadounidense. No quería comenzar el año con acritud, pero al parecer es inevitable. Mi nivel de tolerancia me permite considerar como perfectamente viable e incluso respetable una familia, en la que cada cónyuge pese 200 kilos y tengan una descendencia de 14 lechones. Pero de ahí pasar a que sea el modelo exclusivo y el ideal, creo que hay un abismo.

Escuchar a un obispo católico denunciar la falta de derechos humanos y el peligro para la democracia que supone el que dos personas se puedan casar, aunque los dos tengan pene, y que se puedan divorciar cuando les de la gana, o que puedan coger a un hijo de yonkis y darle un futuro, ya rebasa por todos lados ese nivel de tolerancia.

¿Derechos humanos? Los inventores del juicio de dios, los autos de fe, la inquisición, los sambenitos, las hogueras de herejes, la tortura, los amigos de Franco, de Pinochet. Esa ralea de miserables clama por los derechos humanos.

¿Democracia? La organización más antidemocrática del mundo, incluido el Comité Central del PC chino y la camorra napolitana, pide democracia. La que imparten ellos para elegir a su Papa, que es un primo inter pares, o con la que se eligen ellos o con la que juzgan a todo aquel que les lleva la contraria.

Y que TelefascitaMadrid nos retransmite el evento, con dinero público y comentarios de curitas rijosos, y con primeros planos y entrevistas a familias de madres conejas con problemas de tiroides y padres que dejan de momento su postura natural de arañar el suelo con los nudillos al andar para mostrar orgullosos a sus mil hijos, todos ellos clon en feo de Chucky, que dan ganas de decir no vistes como te salieron los primeros 20, para que seguisteis insistiendo. Y nos venden ese ideal.

Y la culpa de todo es del gobierno, y es cierto. Esa contemporización con la Iglesia, esos paños calientes, esa vicepresidenta pelleja reseca con mantilla y hablando en latín en cenas con cardenales que sin duda lo único que destacan de ella es su parecido a una perra shar pei folclórica. Mano dura, defensa de los derechos que tanto nos han costado conseguir, y si se atreven a tocarlos, si se da un paso atrás, sabrán hasta donde estamos dispuestos a llegar.

Los obispos se quejan de que se está coartando su libertad sencillamente porque el Estado no les permite que ellos coarten la de todos… (El País, 15 julio 2007)

2 comentarios:

Rijoso dijo...

La denominación con la que se presentaba la manifestación, "por la familia", no dejaba de ser una especie de sinécdoque malintencionada, llena de mala fe.

Se designaba el todo por una de sus partes. Es decir, la única familia es la católica. Que no la cristiana, oiga, que algunas iglesias protestantes permiten a las mujeres ordenarse sacerdotes y reconocen los derechos de los homosexuales sin por ello dejar de ser cristianos.

¿Alguien ha visto el cartel publicitario ese de una nueva revista que se denomina "cristiana" en la que se espeta (porque no se dice, se "espeta") que ningún cristiano usa condón?

Como dice en el cartel de la revista 21, puedes negar la realidad o mirarla de frente. El domingo, en Colón, 400.000 personas prefirieron negarla.

Tamara RL dijo...

Suscribo punto por punto todas tus palabras, Miguel.
El Gobierno debería cercenar YA toda subvención/ayuda/financiación a la Iglesia de este país.
Desde luego, NO quiero que con mi dinero se mantengan a estos rijosos desgraciados que sacan sus sebosas y reposadas barrigas a pasear luciendo los oropeles de verdad absoluta como si del S.XII se tratara.
Me enorgullezco de no estar bautizada y de no pertenecer a esta comunidad de elegidos en la gloria de la familia única, divina e intocable. Desde luego. No quiero tocarles ni en pintura. No sea que se me pegue algo.