lunes, 10 de marzo de 2008

Frase del día 10 de marzo de 2008


Después de la derrota lo que provoca más melancolía es la victoria.


Arthur Wellesley, primer duque de Wellington

1769-1852. Militar británico. Cuando pones mucho empeño en conseguir algo y si al final lo logras, curiosamente, lo que te queda en un sabor agridulce. Quizás estemos hechos para andar y no para llegar a la meta o hay algo ineludiblemente triste en todo fin, aunque sea victorioso.

Ya no hablemos de victorias pírricas (término que todo el mundo emplea mal) ni de derrotas dulces (¿que carajo es eso?) sino de obtener eso por lo que has dado lo mejor de ti y sacrificado tiempo, energías e ilusiones. Es una sensación de vacuidad o quizás de estupor, en cualquier caso muy alejada de la supuesta alegría, que por supuesto existe pero que debes forzar para que se note.

Empero, estoy contento, siento que he vencido a un alto precio (aquí si es que pírrica) porque he tenido que sacrificar mis convicciones más profundas, pero al menos es esperanza y no temor lo que siento, ha quedado demostrado que la maldad y la mentira no siempre ganan y que por fin vamos por ancho camino, espero que haya merecido la pena…