
Guillermo de Occam
1288-1349. Filósofo escolástico inglés. Este es el enunciado conocido como la navaja de Occam o principio de economía o de parsimonia, y que en resumen viene a decir que en igual de condiciones la solución más sencilla es probablemente la correcta.
En otras palabras es una apología de la simplicidad. Si algún ser querido se retrasa un poco enseguida pensamos que le ha ocurrido un accidente, y que ocurra ese accidente es menos probable que simplemente haya pillado tráfico. Lo mismo si nos cruzamos en una calle oscura con un personaje mal encarado es más probable que sea otro viandante como nosotros que un atracador, hay menos delincuentes que gente paseando por lo que la ley de de Occam nos diría que la respuesta más simple es probablemente la correcta, pero no lo asegura, porque sin duda hay rateros y alguno nos puede tocar alguna noche.
No complicarse es la moraleja de esta ley, ante un problema o enigma elimina todo lo imposible y lo que quede, por improbable que parezca es la solución, esto se lo hizo decir a Conan Doyle a Sherlock Holmes, o a menudo es cierto…
