Segundo libro de Samuel, 1:26)
Citar la Biblia creo que es algo que nunca pensé que iba a hacer. Recuerdo que en mi colegio, en esas noches de aburrimiento con este libro como única lectura alimentaba mis sueños lúbricos con la historia de amor entre el rey David y Jonatán, el hijo del rey Saúl, antecesor y rival. Me los imaginaba como los describe Samuel, rubios, con barba, vestidos con falditas cortas y viriles armaduras y besándose con pasión, y al fondo Yavhé, en plan voyeur refocilándose en su creación.
La Biblia es un libro aburrido, mal escrito, peor traducido y con miles de adulteraciones, pero incluye partes interesantes e incluso excitantes. Mi pequeño agradecimiento al profeta Samuel por darle alas a mi imaginación en esas noches aburridas de mi colegio de frailes miserables…
